Abstracto, depresivo y relativo.
¿Y qué pasa cuando los días van perdiendo su intensidad, cuando por más que se cambie la actividad sólo se percibe como una mañana, tarde y noche más? Alcanzar las metas que uno se propone en la vida representa la felicidad. Por consiguiente vamos todos buscando nuevas, mejores y más complicadas metas, guiándonos por la enseñanza de la búsqueda de la felicidad. ¿Qué tal si la felicidad es la artimaña en la premisa? Esa añoranza por la felicidad es la fuerza motriz alimentada por aquellos quienes se atraviesan en nuestra vida. Padres, abuelos, amigos; todos explicando cómo y en dónde se encuentra, entrando en contradicción, trayendo religiones e ideologías que se yerguen en la búsqueda de un estado (si se puede llamar así) que es más relativo y abstracto que la belleza o el dolor. Se planea y se construye la vida a partir de esta búsqueda . Nos damos un motivo y entonces compramos, viajamos, visualizamos, leemos, trabajamos, nos convencemos y defendemos a muerte dicha convicc...
