No me gustaría estar sin mi.

Gentilmente te invito a pasear por el florido pabellón de aquél árbol que plantaron los abuelos.

Sé que no es algunas veces muy agradable hablar sobre cursilerías, aún así esto dejó de ser cursilería para quien como a Silvio le parece que un paseo por el patio es la parte más significativa del poder hablar consigo mismo, ya dicha la introducción,que clara y concisa no ha sido, así me ha gustado, tan misteriosa y astuta cual mente perturbada. Bien, apreciado y tan querido público, hoy la entrada es larga y llegadora, como un piano y una copa de vino, como la brisa de la tarde, como un carrete de hilo gris, será quieta pero razonable y así se disfrutará, como una naranja perdiendo sus gajos o como un diluvio ahogado por la noche, a decir verdad su sentido dependerá de la interpretación y a pesar de ello no he pretendido que se practique empatía con mi condición, es tan solo escritura de algún rincón propio, detendrá un poco la prisa a la que viajas y espero agrade los refunfuñantes criterios curiosos de quien ahora lo lee.

"Oh melancolía" una y otra vez, "damisela soledad" que no paro de escucharte en la mente, rodeado de gente buena, ángeles de papel, caes muy dentro, ahí en donde está lo que nadie puede ver, esta oscuro y frío, aquí están todos y nadie habla, porque solo tu los puedes hacer hablar. Recuerdos brujos que no paran de decir lo que tu no dices, aquí siguen estando solos y aquí sigo yo de la misma manera.

Que se estremece la vida cuando olvidas, somos seres humanos, nacimos para no olvidar, y de quien menos te has de acordar es de ti, "ser perfecto". Que deseas a alguien más, y encuentras en ese alguien la razón del existir, existes, existimos, debería solo de existir una razón, encuentro tan tolerable la soledad como inhumana. La razón de un par has sido y claro que también pertenecen a tu olvido, no martilles más la muñeca, ¿A quién le dan pan que llore?, verdad del suelo es el amor y no por ello deja de ser verdad, mejor paga el precio de quien perdió todo por ti, antes de perder todo por alguien más.

Que vulgar sueno de lejos, desde allá en el recuerdo o desde aquí en el olvido que se mancha de interpretación falsa, que falso es el sol sin compartir y que espacio tan sucio el de compartir sin antes disfrutar, que breve vida y que "breve espacio" en el que no estamos.

¿Te vas de mi? ya te olvidaré, maldita conciencia, no hay mal que dure cien años ni borracho que dure otros cien, el pecho duele, sin duda, pero mi orgullo diez veces más pesado que el oro es. Si, en ocasiones hablo conmigo, he entendido gracias a eso que no soy soportable más de una hora, he entendido querido lector que necesito más que nunca de mi para entenderme tan solo a mi, la reflexión no es sencilla, necesita de tus neuronas, cuantas drogas mágicas hay, como al leer y escribir, andar por un camino y caminar durante él, por algo las piernas tienen músculos y el ser humano todo el día para andar, "con el sol al hombro" así debería ser la existencia, durante el camino se aprende y al que no crea, que googlee educación, "perdón si me preopasé y me puse moralejo" lo único que digo es que necesito más tiempo para mi.

Y si al final de todo esto, para ti sólo palabras han sido, público deliberante te pido una oportunidad más, yo no quiero ser verdugo ni de una ni de otra idea, explico pues que debemos mirar al espejo antes que a los demás, consciente de que existes, y gracias a quien estás aquí, después paga lo que debes y al final, cuando la libertad y el camino esperen por ti, busca lo que siempre has querido y recuerda esta frase hasta el fin: No me gustaría estar sin mi.
oh melancolia - Silvio.

F
e
liz fin del mundo